En el libro Gracias de noveno apareció un punto que me encantó trabajar con mis estudiantes: la lectura de un poema seguida de un ejercicio de escritura creativa. La consigna era sencilla pero poderosa: comenzar un poema con la frase “En el futuro me gustaría…”.
Lo que surgió fue muy especial. Vi a mis estudiantes inspirados, escribiendo desde sí mismos, sin recurrir a más ayuda que sus apuntes y el libro de texto. No fue una actividad complicada, pero sí profundamente significativa: me permitió descubrir una faceta distinta en ellos, más personal, íntima y poética.
Algunos escribieron sobre la naturaleza, otros sobre los sueños de viajar, sobre la amistad, el futuro, la esperanza o incluso la incertidumbre. Fue un recordatorio de que la poesía no necesita ser algo grandilocuente: basta una chispa de imaginación y un espacio para expresarse.
Aquí les comparto una muestra del trabajo de mis estudiantes:

Al leer sus textos no pude evitar recordar mis propios años de adolescencia, cuando escribir poesía era para mí una válvula de escape en más de una oportunidad. En esos versos encontraba refugio, alivio y también una forma de comprender lo que sentía y vivía. Volver a ver a mis alumnos conectando con la poesía me hizo revivir esa etapa y darme cuenta de lo importante que puede ser ofrecer estos espacios de expresión.
Además, el libro de ejercicios propone otra actividad relacionada con la poesía que también me encantó. Son esas pequeñas oportunidades las que hacen que este género deje de ser algo lejano, reservado solo para los grandes autores, y se convierta en una experiencia cercana y viva en el aula.

Este tipo de ejercicios me hacen pensar en el valor de incorporar la poesía de manera más constante en nuestras prácticas. No solo como análisis literario, sino como espacio de creación y de expresión personal para los estudiantes.
Y aquí me surge una pregunta que quisiera compartir con ustedes:
👉 ¿Cómo incorporan la poesía en sus clases?
👉 Qué consejos tienen para que los estudiantes la sientan como algo propio y no como una tarea escolar más?
Me encantaría leer sus experiencias y estrategias.