En mi país tenemos un dicho:
“Para comerse un elefante, hay que empezar por el principio.”
Es una manera sencilla de decir que las tareas grandes no se resuelven de golpe. Se resuelven paso a paso.
Y eso es exactamente lo que hago cuando trabajo los tiempos verbales con mis estudiantes de Year 9.
Porque si lo miramos desde su perspectiva, lo que enfrentan en esta etapa puede parecer enorme:
- Presente
- Pretérito perfecto
- Pretérito indefinido
- Futuro próximo
Todo dentro de una misma unidad.
Un elefante entero.

Pero el problema no es el contenido.
El problema es cómo lo presentamos.
No es falta de capacidad. Es carga cognitiva.
Cuando un estudiante dice:
“No entiendo nada.”
Muchas veces no es que no pueda entender.
Es que está intentando procesar demasiada información al mismo tiempo.
Forma verbal.
Marcadores temporales.
Diferencias entre tiempos.
Reglas.
Excepciones.
La memoria de trabajo es limitada.
Si la saturamos, aparece el bloqueo.
Por eso, mi objetivo no es simplificar el contenido hasta hacerlo pobre.
Mi objetivo es secuenciarlo inteligentemente.
Algo clave: esto no es completamente nuevo para ellos
Cuando empezamos esta unidad con Y9, lo primero que les digo es:
👉 “Muchos de estos tiempos ya los conocen.”
No estamos empezando desde cero.
- Llevan años usando el presente.
- Han visto el indefinido.
- Han trabajado el perfecto.
- Han utilizado el futuro próximo.
Lo que estamos haciendo ahora no es introducir algo desconocido.
Estamos:
- Retomando
- Repasando
- Reforzando
- Consolidando
- Conectando lo que ya saben
Ese cambio narrativo reduce inmediatamente la ansiedad.
Cómo lo estoy trabajando actualmente con Year 9
Estoy trabajando esto en el libro Gracias, en la unidad del Gorila y el León, que es ideal porque:
- Narra hechos en pasado.
- Describe situaciones.
- Incluye opiniones.
- Permite hablar de planes.
Es una unidad rica en uso de tiempos… y precisamente por eso, puede ser abrumadora si se presenta toda de golpe.
Así es como la estructuro.

Lo que evito deliberadamente
- Explicar todas las excepciones juntas.
- Introducir metalenguaje innecesario.
- Corregir cada error en fases iniciales.
- Comparar cuatro tiempos en la misma explicación.
Mi objetivo no es demostrar dominio lingüístico.
Es diseñar condiciones donde puedan pensar con claridad.
Lo que observo en el aula
Cuando trabajo así, noto:
- Más participación.
- Más estudiantes que se atreven a intentar.
- Menos bloqueos.
- Más sensación de control.
- Menos “esto es demasiado”.
Y eso cambia completamente el clima del aula.
El elefante no desaparece
El contenido sigue siendo exigente.
Los tiempos verbales no se vuelven mágicamente fáciles.
Pero cuando lo dividimos, lo secuenciamos y protegemos la memoria de trabajo…
El elefante deja de intimidar.
Y empiezan a comérselo.
Bocado a bocado.
📥 Puedes descargar la guía
Si te interesa ver cómo he estructurado el contenido visualmente con mis estudiantes de Year 9, puedes descargar la guía que estamos usando en esta unidad.
En ella encontrarás:
- Explicaciones simples y secuenciadas
- Ejercicios progresivos
- Marcadores temporales organizados por ANTES / DURANTE / DESPUÉS
- Estrategias claras para el examen

Está pensada como apoyo, no como sobrecarga. Como mapa, no como enciclopedia.
Ahora te leo a ti
Me encantaría saber:
- ¿Cómo trabajas tú los tiempos verbales?
- ¿Los enseñas juntos o por separado?
- ¿Introduces comparación desde el inicio?
- ¿Qué estrategias utilizas para reducir la carga cognitiva?
Déjamelo en los comentarios.
Creo profundamente que compartir nuestras decisiones didácticas es una de las formas más potentes de seguir creciendo como docentes.
Porque ningún elefante se come en soledad.
