Hay momentos en la enseñanza que incomodan.

Hace poco mis estudiantes de Y8 realizaron la prueba del tema “Me duele la rodilla” del libro Gracias. Habíamos trabajado el vocabulario, practicado números, repasado datos personales y entrenado con el audio del libro.

Sin embargo, los resultados no fueron los que esperaba.
Muchos estudiantes no alcanzaron el objetivo.

Y ahí decidí hacer algo que, a veces, cuesta: parar.

Parar antes de reaccionar

Mi primera reacción podría haber sido pensar que no habían estudiado lo suficiente. Pero cuando una parte significativa del grupo no logra el resultado esperado, la pregunta cambia:

Evaluar también implica evaluar nuestra propia práctica. Y en este caso, la dificultad estaba principalmente en la comprensión auditiva.

Escuchar en otro idioma requiere más que vocabulario:

  • atención sostenida,
  • tolerancia a no entender todo,
  • capacidad de identificar información clave,
  • y experiencia escuchando distintos ritmos.

Quizás no necesitaban más presión.
Quizás necesitaban otra oportunidad, mejor estructurada.

Pensar antes de repetir

En lugar de repetir exactamente la misma prueba, decidí rediseñar la experiencia.

Creé:

  • nuevas preguntas,
  • una estructura más clara,
  • y un audio diferente, pensado específicamente para entrenar mejor la comprensión.

Este nuevo audio lo grabamos en casa, con ayuda de mi hijo adolescente, Felipe, quien me acompañó en el proceso.
Opté por un acento colombiano, natural y auténtico, para ofrecer a mis estudiantes otra experiencia auditiva y ampliar su oído a distintas variantes del español.

No fue simplemente “hacer otro audio”.
Fue repensar qué quería que realmente practicaran.

Volver a intentar, pero con estrategia

Antes de la nueva prueba trabajamos de manera distinta:

  • analizamos las preguntas antes de escuchar,
  • identificamos posibles palabras clave,
  • practicamos escuchar sin traducir mentalmente cada palabra,
  • y repetimos una idea central:
    “No necesitas entender todo para responder bien.”

Además, preparé una guía de estudio más clara y estructurada, para que supieran exactamente:

  • qué repasar,
  • cómo practicar,
  • y cómo enfrentar la audición paso a paso.

La segunda vez no solo hubo mejores resultados.
Hubo más seguridad.

Y eso, pedagógicamente, es más importante que cualquier calificación.

Lo que este momento me recordó

Cuando el grupo no alcanza el objetivo, tenemos varias opciones:

  • endurecer la evaluación,
  • insistir en lo mismo,
  • o detenernos y ajustar.

Parar no es debilidad.
Pensar no es perder tiempo.
Volver a intentar no es bajar el nivel.

Es enseñar con responsabilidad.

He dejado disponible la nueva guía de estudio y el audio complementario que utilizamos para esta segunda oportunidad.

👉 Puedes descargarlos gratuitamente aquí:

Canva

https://www.canva.com/design/DAG_x_h75xE/9iR-zKfFGYWwKusBqrWJWg/edit?utm_content=DAG_x_h75xE&utm_campaign=designshare&utm_medium=link2&utm_source=sharebutton

Si estás trabajando comprensión auditiva y te encuentras en una situación similar, quizá este material pueda servirte como punto de partida.

Y ahora te pregunto

Cuando un grupo no alcanza el objetivo, ¿qué haces tú?

¿Repites?
¿Ajustas?
¿Cambias el enfoque?

Creo que la profesionalidad también se mide en esos momentos en que decidimos parar, pensar… y volver a intentar.

Te leo

Verificado por MonsterInsights